Practicar Ho’oponopono

Figura, Chico, Piedra, Dormir, Soñando, Resto, Meditar

Cuando practicamos Ho’oponopono estamos pidiendo a Dios que limpie y purifique el origen de nuestro problema, que son los recuerdos, las memorias celulares. Con esta sencilla y hermosa práctica  neutralizamos la energía que asociamos a determinada persona, lugar o situación que limita y paraliza nuestro crecimiento

Cuando aplicamos Ho’oponopono la energía es liberada y transmutada en luz pura por la Divinidad. Y nuestro interior vaciado todo dolor y malestar y la luz de la Divinidad invade amorosamente nuestro interior.

En el Ho’oponopono no existe culpa ni culpables, porque no importa saber de quién es la culpa, ni cuando tuvo su origen. En el momento que notamos algo dentro de nosotros incómodo en relación a una persona, lugar, acontecimiento o cosa, iniciamos el proceso de limpieza, pidiendo a Dios su intervención.

Para todos los que buscamos liberar errores del pasado a través del perdón y el amor, considero el Ho'oponopono una " herramienta Mágica" que abre la puerta de la curación a través del amor y el perdón, y a la vez desde un marco sencillo, fácil y accesible a todos.

Cada vez que sientas incomodidad, enojo, angustia, o cualquier emoción negativa respecto a un hecho, situación o persona, o hacia ti mismo, di para tus adentros: Lo siento, Perdóname, Te amo, Gracias

Hazlo cuantas veces lo creas necesario, con estas palabras estamos conectando con nuestro Niño interior y con la Divinidad que existe en nosotros y pidiendo la cancelación de memorias que te atan al momento. "Divinidad, lamento que mis pensamientos erróneos hayan creado situaciones indeseables en mi vida, limpia estas memorias" Lo Siento, Perdóname, Te amo, Gracias.

En momentos donde nos encontremos viviendo experiencias redundantes (cuando las situaciones y circunstancias se repiten) podemos afirmar:

Mis memorias las amo, gracias por la oportunidad que tengo de liberarlas y liberarme” Lo siento, Perdóname, Te amo, Gracias”

Cuando no nos sintamos a gusto con nuestra realidad podemos afirmar:

“Divinidad limpia en mi lo que está contribuyendo con mi escasez” Lo siento, Perdóname, Te amo, Gracias

Para sanar relaciones decimos:

“Te amo, Te amo, Te amo. Por favor Perdóname, Lo siento.

Cualquiera que haya sido esta memoria que haya causado esto entre nosotros, Por favor bórrala, cancélala. Gracias, Gracias, Gracias” “Lo siento, perdóname por aquello que está en mí que ha creado esto”

De este modo tomamos responsabilidad y desde ese lugar nos perdonamos a nosotros mismos. Como tenemos recuerdos en común, basta con que uno tome la responsabilidad de pedir perdón para que esos recuerdos se borren de uno y de los demás.

El Dr. Len afirma que limpiar visualizando un resultado no funciona. Pero cuando limpiamos por sanar o simplemente por limpiar, podemos ser sorprendidos ya que la Divinidad escoge como resultado lo mejor para nosotros.

Con el Ho’oponopono estamos asumiendo la responsabilidad por las memorias en común que compartimos con otras personas. Nuestro intelecto no tiene la capacidad de asimilar y valorar toda la información que se presenta en relación a cualquier problema, por tanto no sabe lo que realmente está sucediendo en momento alguno.

El Dr. Len dice: “Ser 100% responsables es un camino difícil de andar, porque el intelecto es muy insistente. Siempre quiere ganar.

Cuando un problema aparece, el intelecto siempre busca a alguien o alguna cosa para culpar. Buscando afuera (de nosotros) el origen de nuestros problemas. “No percibimos que el origen está siempre dentro de nosotros”.

El Dr. Len dice que:

“Somos todos Seres Divinos, pero la mente solo puede servir a un maestro a la vez. Puede servir las memorias repitiendo los problemas, o puede servir a la Divinidad que son las inspiraciones”.

“El Intelecto tiene que escoger: puede funcionar comandado por los problemas, o puede funcionar comandado por la inspiración”. “Debemos estar atentos en tener expectativas en nuestra vida”.

El limpiar no tiene nada que ver con las expectativas. No estamos limpiando para salvar la vida de nadie. El por qué estamos limpiando es para que suceda pacíficamente lo que es perfecto y correcto en nuestra vida”.

Meba

Red, Abrazo, Hombre, Medios De Comunicación, Silueta

Pensamientos negativos automáticos

Chica, Tiempo, Presión De Tiempo, Preocupado

Muchos psicólogos han estudiado en profundidad lo que se conoce como “pensamientos negativos automáticos” (conocidos en el mundo como ANT, por sus siglas en inglés –automatic negative thoughts–): ideas perniciosas que aparecen en nuestra cabeza sin que las busquemos y constituyen una peligrosa fuente de emociones perturbadoras. Hay psicólogos que han ido más allá, estudiando el colectivo, y los mensajes publicitarios. Cuidemos lo que escuchemos en nuestro mundo interior y nuestro mundo exterior.

Todos estos pensamientos negativos (internos y externos) están saboteando lo mejor de nosotros mismos y, si no sabemos controlarnos, acabarán creando una situación de inseguridad, ansiedad e ira que, a su vez, generan nuevos “pensamientos negativos automáticos”.  Creando así, un lamentable círculo vicioso del que no es fácil salir, en el que los pensamientos negativos se repiten una y otra vez.

Observar nuestros pensamientos y comprender la ley de la atracción nos lleva a mantener el control de nuestra vida. 

Este es el primer paso, aunque todos los pasos están interconectados; si prestamos atención, somos nosotros quienes decidimos con nuestros pensamientos qué experiencias queremos tener. Es por ello, que es tan importante ser conscientes de lo que pensamos, de lo que sentimos y de cómo actuamos.

Cuando logramos identificar todos estos pensamientos, y los analizamos en frío y con cautela, lograremos entonces darnos cuenta de lo ridículo que resulta y cuánto daño nos pueden causar.

Nuestro bienestar dependerá en gran medida de que aprendamos a observar e identificar los pensamientos perniciosos, de esta manera podremos relativiza su importancia. Es decir, tomando consciencia de nuestros pensamientos asumiendo una actitud que mitiga su propia respuesta. Evitando la dramatización; nuestro conocimiento y observación consciente logra en nosotros un saludable y equilibrado sentido de la relativización. Así, las situaciones/pensamientos no perturbaran nuestro estado de ánimo y nuestra mente/pensamiento recupera su punto de quietud y equilibrio. Somos más conscientes y maduros, y desaparece la reacción desmesurada de la mente y los actos. Este signo de una vida espiritual es saber relativizar, esto no quiere decir, en absoluto, minimizar una situación importante o grave, sino saberla encarar con un ánimo estable y con el entendimiento claro y penetrativo.

Meba


¡Bienvenidos!

Bienvenidos a este portal para el reencuentro del SER. No existe la casualidad, no existen accidentes en el planeta de la voluntad divina. P...